Reflexiones

Lo que sale del corazón, llega al corazón.”

Samuel Taylor Coleridge

¿Por qué falla la comunicación?

Me gustaría reflexionar sobre este tema, por lo que hago las siguientes preguntas:

¿Realmente no sabemos comunicar?

¿Estamos al 100% cuando nos comunicamos con alguien?

¿Cómo crees que podemos mejorar la comunicación?

Creo que todos creemos que nos comunicamos y que nuestro mensaje llega y es entendido al 100%, pero cuantas veces nos sentimos frustrados porque vemos que no llegó el mensaje que deseamos transmitir.

Ahora que estamos al inicio de este año, os propongo mejorar nuestra comunicación: contigo mismo y con los demás.

La comunicación es el proceso que se produce entre dos o más personas en el que se transmite y recibe información constantemente.

Al estudiar la comunicación se hace hincapié en ver que se trata de un proceso circular en que cada uno de los interlocutores influye y a su vez es influido por el otro.

El arte de la comunicación es un proceso en el cual intervienen los siguientes aspectos:

Entender que cada uno tiene una manera diferente de ver el mundo. Es de gran importancia entender esto. Muchas veces confundimos nuestra realidad con lo real, e incluso llegamos a creer que nuestra forma de percibir el mundo es la misma que tienen los demás.

A través de los sentidos percibimos la información que recibimos del mundo exterior, que después de ser filtrada, elaborada y estructurada, hacemos nuestra. Creamos así nuestra realidad subjetiva y respondemos con el lenguaje verbal o no verbal de acuerdo con esa forma particular que tenemos cada persona de interpretar la misma experiencia.

La mayoría de las veces cuando nos relacionamos con los demás, siempre lo hacemos desde nuestra perspectiva, desde nuestra realidad. Y esto hace que creamos estar comunicando, pero lo que realmente estamos haciendo es hablar y escuchar a nosotros mismos, sin apenas prestar atención al otro. En otras ocasiones, tratamos de decir algo creyendo que se nos comprende y no es así, porque eso que queríamos trasmitir lo hemos hecho en base a nuestra comprensión, pero no en base a la del otro.

No olvidemos que los seres humanos tenemos diferentes formas de percibir los hechos, de procesar la información y de comprender las experiencias.

Una de las practicas que te invito a hacer en este año para mejorar la comunicación, cualquier comunicación, se basa en los siguientes 3 puntos:

1.- Estar en el presente. Este concepto está muy de moda y, al parecer, es muy fácil llevarlo a la práctica. Estar presente es no dejarte llevar por “la loca de la casa” que te arrastra al pasado o al futuro sin que tú te des cuenta. Estar presente no es estar  pensando en lo que te va a decir, responder tu interlocutor ni preocupado por  su reacción. Estar en el presente, es tener tus cinco sentidos funcionando para vivir y experimentar este momento, es una forma estupenda de estabilizarte que te permite abrirte más a la alegría y al amor.

2.- Conectar con el corazón. Me encanta, pero que poco lo ponemos en práctica. El amor lo cura todo, es verdad. Cuando hablamos directamente desde el lugar del amor incondicional en nuestro interior, despertamos el mismo amor en nuestro interlocutor. Hablar desde el corazón no significa ser un santito y obligarte a hacer como GLINDA, la bruja buena del Norte (en el musical Wicked) cuando en el fondo lo que te apetece es estallar como un volcán.

¿Has hablado alguna vez con alguien que actúa como si escucharte no fuera más que una irritante pausa antes de volver a hablar? Estas personas no te escuchan desde el corazón. Escuchar desde el corazón significa escuchar de una manera que elimine cualquier obstáculo entre tú y la otra persona. Os mantiene a ambos en la energía del amor.

3.- Ponerte en la posición del otro. Hablar desde el corazón requiere tener claro cuáles son tus sentimientos. Y escuchar desde el corazón requiere captar claramente los sentimientos de la otra persona. Al escuchar desde el corazón, el mecanismo del miedo del cuerpo se desactiva y ya no vemos al otro como un enemigo. Vemos, por el contrario, su humanidad y lo parecidos que somos los dos. La dinámica de la situación cambia. En vez de ser adversarios, -sentados en los extremos opuestos de una mesa imaginaria discutiendo- tú y la persona a la que escuchas estáis sentados en el mismo lado de la mesa trabajando para conseguir un resultado positivo.

Te invito a que tomes en cuenta estas tres premisas y las pongas en práctica. Me gustaría mucho poder compartir tus experiencias al respecto. Ojalá me dejes un comentario.

Cierro esta reflexión con la siguiente cita del filósofo francés Ernest Hello.

“Hay personas que se amarían enseguida si conversaran, puesto que al hablar descubrirían que sus almas estaban sólo separadas por fantasías y engaños.”

 

 

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