PASIÓN

FEBRERO APASIONADO

Este mes quiero hacer un recuento de lo que he vivido en febrero apasionado.

Como habéis visto, este mes exploramos el valor de la pasión, intentado descubrir ese Elemento, que habla Ken Robinson, el cual nos hace fluir en la vida y nos permite compartir lo mejor de nosotros. Estar en tu Elemento o en tu pasión es hacer lo que te gusta y al hacerlo te sientes realmente tú mismo. Por eso, el objetivo  de compartir estas reflexiones con ustedes, mis lectores, es para que a través de mis vivencias, podáis inspiraros en vuestra vida.

Iniciamos esta parte del viaje con la siguiente cita de Howard Thurman, la cual la compartí en la guía-bitácora de este mes:

No te preguntes qué necesita el mundo; pregúntate qué te hace sentir vivo y después sal y hazlo. Porque el mundo necesita gente que esté viva.

Antes de comenzar nuestra exploración, nos situaremos en el mapa, tu mapa, para identificar tu punto de partida. ¿Dónde te encuentras? Si tú eres de los afortunados de saber tu pasión o pasiones, te felicito, porque estarás dedicando, compartiendo y aportando mucho valor al mundo. En cambio, si eres de lo que están aún en busca, no te preocupes, no desesperes, ni mueras en el intento. Tarde o temprano la descubrirás. Y por eso, sitúate en tu mapa. En ese punto de partida.

Voy a compartir mis vivencias de este mes y la forma en cómo se manifestaron mis pasiones. Así que te invito a que me leas y después compartas conmigo las tuyas. ¡Allá vamos!

Pide y se te dará.

La mayoría del tiempo no nos damos cuenta del poder que tenemos dentro de nosotros y cómo se manifiesta en nuestra vida. Nuestra mente tiene tanto poder y magia que el día que nos damos cuenta y somos conscientes de ello, nos volvemos magos de nuestra propia vida, teniendo el control de ella. Esto lo digo porque cuando queremos algo y lo manifestamos a través de nuestra mente, ella comienza a trabajar para atraer aquello que hemos soñado, aquello que hemos pedido o deseado.

¿No me crees? No pasa nada, a mi me pasaba lo mismo hace mucho tiempo. Era muy escéptico con la ley de la atracción, aunque dentro de mi, algo me decía que funcionaba y que era real. La cuestión es que dos de mis propósitos de este año se han cumplido en este mes de la pasión: el primero era dar una charla taller y el segundo viajar.

La verdad es que no sabía cómo, cuándo, dónde ni a quién iba a dar la charla- taller. Lo único que tenía claro es que lo iba hacer. A finales del mes de enero se materializó mi primer propósito. Recibí una invitación por parte de mi prima Mila, para dar una charla en el voluntariado de Manises, para mujeres que padecen fibromialgia.

El segundo propósito también se materializó al poco tiempo: tuve la oportunidad de viajar a Madrid para asistir a Expocoaching y, una semana después, me enviaron a Colonia en Alemania a un curso que ofrecía la compañía Eurowings. ¡Wow! Ahí estaban mis deseos haciéndose realidad. 

SALTAR AL RUEDO y CÓMO GESTIONAR EL DRAGÓN DEL MIEDO

Cuidado con lo que pides porque corres el riesgo de convertirlo en realidad.

Una vez que pasó la euforia de la invitación de la charla y ver que la vida, el universo o la casualidad, (escoge la opción que quieras) me estaban dando lo que había manifestado, comenzó el proceso de enfrentar a mi dragón mayor: Mi miedo. No cabe duda. Nosotros somos nuestro mayor enemigo. Te explico por qué. Después de haber recibido la invitación para la charla, comenzó la loca de la casa a lanzar sus dardos venenosos:

-¿te crees muy bueno?

-¿qué vas a ir a decirles a estas personas?

-Vas olvidar todo lo que tengas que decirles.

Esto provocó que diera largas para fijar una fecha para dar la charla. Una mañana me levanté, me miré al espejo y recordé lo que había leído en el libro de Susan Jeffers, aunque tenga miedo, hágalo igual. Leí: “la única manera de enfrentar el miedo a hacer algo, es hacerlo.” De esa forma, fijé la fecha y me lancé al ruedo. Tengo que confesarte que  después de la charla, me di cuenta de que me encanta compartir mis conocimientos, experiencias y ver como puedo inspirar a las personas.

Viaje a Colonia.

La segunda manifestación de mi pasiones ocurrió a principio de febrero. Recibí una llamada de mi jefa para decirme que si me vendría bien viajar a Colonia para un curso que impartía la aerolínea Eurowings sobre cómo responder en caso de emergencia. Tengo que admitir, al principio no me entusiasmaba mucho. La loca de la casa volvía a salir para sabotear mis planes.

Hoy, tengo que agradecer la oportunidad que me brindaron para asistir al curso, pues he visitado una ciudad maravillosa como es Colonia, he tenido la oportunidad de conocer a personas de otras bases, pero sobretodo, la experiencia del curso ha sido enriquecedora, pues he podido comprender cómo se debe actuar en una emergencia desde el punto de vista técnico, pero también y, para mi mucho más importante, como responder desde la parte humana.

Febrero apasionado me ha permitido descubrir que compartir, escuchar y estar presente es una de mis pasiones. Y, principalmente, me ha llevado a responder una pregunta que siempre me he cuestionado y que ninguna respuesta me satisfacía.

¿Para qué estoy aquí?

La respuesta fue tan sencilla:

Para dar, compartir y acompañar.

Así de simple, así de sencillo.

¿Qué sigue con mi pasión?

Soy un soñador y creo que si quiero aportar algo de mi a este mundo, debo seguir trabajando en mi, conociéndome, cuidándome y creando. El novelista ruso Aleksandr Solzhenitsyn lo vio con claridad:

“si quieres cambiar el mundo, ¿por quién empiezas? ¿Por ti, o por los demás? Creo que si empezamos por nosotros mismosy hacemos las cosas que necesitamos hacer y llegamos a ser la mejor persona que podamos llegar a ser, tenemos más oportunidades de cambiar el mundo para bien.

Así que cada mañana me levanto y no dejo pasar un solo día sin que tenga un impacto en el mundo que me rodea. Sé que lo que hago cada día marca la diferencia en mi entorno y sé que tipo de diferencia quiero producir.

Quiero dejarte el siguiente ejercicio con algunas preguntas que te permitirá trabajar sobre tu pasión. Y, si ya sabes cuál es esa huella que dejas en el mundo, te animo a que completes este ejercicio porque puede que descubras nuevos puntos de vista que enriquezcan tu vida. Este ejercicio está inspirado en el libro de Hana Kanja, querida incertidumbre, te lo debo todo a ti.

  • ¿Qué objetivos e intereses son y han sido recurrentes a lo largo de tu vida?
  • ¿Con qué actividades o experiencias se te va el santo al cielo?
  • ¿Qué crees firmemente sobre el mundo y la vida que te gustaría que todos creyesen también?
  • ¿Por qué razón te gustaría ser recordado?
  • ¿Qué suele agradecerte la gente de tu entorno?

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Con amor y gratitud siempre,

Quique TORRES

 

 

 

 

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