Ha llegado la temporada de la magia. Los regalos de diciembre -costumbre, ceremonia, celebración, consagración- no nos llegan envueltos en papel de seda y cintas, sino en recuerdos queridos. Éste es el mes de los milagros. El aceite que arde durante ocho días, el Hijo del Rey que nace en un establo, el inexplicable regreso de la luz en la noche más larga y más oscura del año. Donde hay amor hay siempre milagros. Y donde hay milagros hay alegría.

(El encanto de la vida simple)

LOREENA MACKENITT –

Un Flambeau, Jeannette, Isabelle

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